viernes, 13 de marzo de 2020

Poema de Clara Arias




¿Quién cosía las capuchas
para los detenidos de la ESMA?
alguna vez una mujer
habrá agarrado un dedal,
un hilo, una aguja.
O habrá enhebrado paso a paso
con la punta de un carretel
los ojales de una máquina de coser.
No sé porqué digo mujer
tal vez porque recuerdo a mi abuela
las tardes de costura,
no había hombres en esas tardes
en ese universo de cajas de botones
y retazos de telas.
Una tarde, alguien
con un rollo de tela negra
habrá tocado el timbre de la casa de Dorita
la que hacía los trajes para bailar el minué
en los actos de la escuela
o aquel disfraz de hada madrina,
le habrá pedido treinta mil bolsas
treinta mil bolsas negras.
Alguna vez una mujer
o un improbable hombre
se sentó a coser
con paciencia y esmero
como quien cose una batita
para un niño por nacer
las capuchas que usaban
los detenidos de la ESMA.

De Apología 3 (Letras del Sur, 2016)
Gracias a Silvia Loustau por su colaboración

2 comentarios:

Blogger irepoesia@gmail.com ha dicho...

Hola querido Gus: este poema ya lo había comentado.Se ve que no salió por alguna razón del teléfono.
Es un poema increíblemente doloroso pero no solo eso, se centra en un aspecto terrible de las dictaduras: la naturalización de lo más macabro. El hecho de que mujeres de bajos recursos cosan "capuchas" y "treinta mil bolsas negras" y la comparación con las otras costuras como la "batita" o el disfraz del colegio nos llena de espanto. Qué horrible que quien lo escribió también haya sido víctima y haya tenido que vestir esas horribles costuras! No hay palabras para tanta crueldad!
ESTE POEMA DEBE DIFUNDIRSE. MEMORIA VERDAD Y JUSTICIA
IRENE MARKS

13 de marzo de 2020, 11:35  
Blogger El rincón secreto ha dicho...

Tremenda la historia y un gran poema
Doloroso
Saludos
Soy Gladys CEPEDA

1 de junio de 2020, 19:31  

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