jueves, 11 de octubre de 2007

Poema de Dardo Sebastián Dorronzoro


Pintura: Zao Wou-Ki

SEMÁFORO 17


.........(Para Irma, en sus veinte años)

No quiero que me industrialicen,
no quiero que me nacionalicen,
no quiero
que claven mi lengua a un poste;
no quiero, no, que me enchapen en oro, en fierro,
en madera olorosa, no quiero
que me pongan en una sala, cruzado de brazos,
con la mirada perdida en un collar de cuervos,
o gimiendo
por el costado más claro de mis bigotes. No,
deciles que me dejen así, con los caballos preparados,
con todos
los caballos de luz preparados,
con todos los sauces esperándome desde
el fondo de los perros, con tu llegada,
azul, a veces,
o roja,
y tus ojos
mirándome siempre en la primera sombra
de los incendios,
si no, con el puente,
con las doce cuadras hasta tu bulín y el río,
y tus pasos de gata, y todos
sentados en la cama, todos
con la sopa en la sartén, con la vieja yerba,
con el mate,
y la pava,
y la noche
marchándose a chorros por los barrotes,
hacia los estrépitos,
hacia los trenes,
hacia las innumerables batallas,
por un solo pedazo de tu sangre o de mi sangre.
Así te digo; así
debe ser, sin gritos, sin el amor de la carne,
acaso, pero
hundida la garganta de revoluciones, llorando
sobre
el dulce hueso que se queda en el camino,
y las piedras,
y las huelgas,
y los ángeles,
y los mismos veranos de los ríos estrujándonos,
muriéndonos
por una
sola
esperanza. Pero ven, ahora, mira: todo nace,
comienzan
a arder supermercados, y mañana,
quizá, ponga mi última mano sobre tu frente,
para irme
bulín arriba,
puente arriba,
perros y amor arriba, hacia
antiguos vientos, lluvias,
muchachas en el recuerdo y boliches
con la luz del olvido en sus botellas.


Dardo Sebastián Dorronzoro
(1913-¿1976?). Poeta, novelista, cuentista y periodista. Nació en San Andrés de Giles y se radicó en Luján (ambas localidades de la provincia de Buenos Aires) donde fue secuestrado por un grupo de tareas de las Fuerzas Armadas, por los mismos días en que desaparecieron los poetas Francisco Urondo y Miguel Ángel Bustos. Comenzó a dar a conocer sus poesías y trabajos periodísticos en el diario socialista "Tribuna Roja". Publico una sola novela: "La nave encabritada" (premio Emecé, 1964) dejando otras inéditas, al igual que un libro de cuentos. Tanto en su quehacer poético como en sus artículos siempre está en carne viva la preocupación por las miserias físicas y morales que debe soportar el hombre y el destino -siempre incierto- de las clases marginadas. "Una sangre para el día" y "Llanto americano" (aparecido póstumamente) fueron sus dos poemarios publicados.

Extraído de: http://decidor.blogspot.com

2 comentarios:

Blogger Kellypocharaquel ha dicho...

Gran trabajo, excelentes poetas y gracias por compartirlo Gustavo
¡¡¡ Felicitaciones !!!
Abrazos y besos
Raquel Luisa Teppich

17 de octubre de 2007, 2:27  
Blogger diana poblet ha dicho...

Dardo Dorronzoro el que dijo que desde su sepultura se alzaría un puño en alto.
Y lo creo.
Se alza desde tu pagina que tiene muy buena Memoria.
Gracias Gustavo porque para el genocidio no hay ni habrá olvido.
abrazo,
d.

30 de marzo de 2008, 13:38  

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